Ninfómana 18 de mayo

Por Daniela Mendoza

Empezaré justamente con la fecha de cuando ocurrió todo y la recuerdo porque cumplía años ese día.
El 17 de mayo cumplía mis 18 años y en la corporación donde estaba decidieron hacer un campamento. Ese día nos encontrábamos subiéndonos al bus (camión o colectivo), ella por mensaje privado ya me había ofrecido dormir en la misma carpa, cosa que deje por broma ya que no soy una persona muy segura de sus atractivos físicos.
Un amigo me dice que no tiene donde dormir y le dije que tomara la que yo traje y durmiera ahí, una hamaca muy bonita donde podía estar muy a gusto.
Me fui a donde ella, hablamos un rato fuera con sus amigos y me dijo; _ ¿te quedas?
_ no, ya te alcanzo déjame terminar de escuchar la conversación. Cuando vuelvo, esta preparando todo para acostarnos, le pido un minuto mas para ir al baño, cuando regreso esta ella, en camiseta talla XL y en panti, le pregunto; _y esto?
Me dice; _yo duermo así
Tranquilo me acuesto y hablamos otra vez, me pregunta que si me gusta su amiga, en tono un tanto celosa, le dije que me gusta escuchar las conversaciones.
Me acuesto y escucho su respiración profunda, pensé, mínimo esta cansada. Le acaricio la espalda, es una costumbre hacer esto con quien me acompaña a dormir, me dice con voz temblorosa que pare, yo le pregunto; _¿por que?
_ Me excitas, dice. _ Pero si solo toco tu espalda, _ No importa, responde mas agitada. Decido jugar, me pregunta que hago y yo le respondo que la estoy acariciando.

_ ¡Nooo!, que ya estoy muy mojada. Yo me sorprendo, _ bajaré mi mano. Ella se agita más, efectivamente su panti empapa mi mano.

_ ¿Por qué estas así? _ Tu me pones así, soy ninfómana y me gustaría estar sobre ti. Ella, que sostiene mi pene en la mano, me mira diciendo;                  _ ¿Quieres que lo meta?, y mientras lo hace deja escapar gemido muy excitante, aun cuando se escuchaba gente fuera. Ella se movía y yo tapaba su boca con una mano y mis dedos en su boca, con la otra tocando su delgado cuerpo, ahora se quita la camisa y sus pequeños senos me invitan a tocarlos y a besarlos con locura, ella resopla, mientras se sigue moviendo. Descontrolado de deseo me muevo presuroso y ella gime mucho mas fuerte.

Veo movimientos de luces afuera. _ Paremos que ahora querrán vernos, le digo, ella insiste en no sacarlo, me pide que siga, le propongo que continuemos luego.

Un compañero que se emborrachó y se metió en problemas con alguien desconocido, nos daña la escena, así que debíamos hacer guardia. Cuando su turno termina, ella corre a la carpa se quita todo y me dice; _ ahora si eres mío, me besa, la beso, la toco, uff venia con tanta energía que ya era imparable, su iniciativa motivaba la mía y solo quería besarla y morder su hermoso cuerpo, la acuesto y lamo toda su vagina mojada, hala mi cabello y presiona mi cabeza contra su vagina, yo lamo su clítoris, lamo sus hermosos labios, que a medida que lo hacía se hacían mas grande por la excitación, meto mi lengua y ella gime fuerte, ya no le importa, igual había mucho ruido, moviendo su cadera se mojaba más y solo la veía respirar hondo mientras tapaba su boca con mis dedos.

Agarra mi pene y lo pone mojado en su boca, lo lame, me dice que no se aguanta y me pone el condón con la boca, me lo chupa mas fuerte, resopla, al ver que no lo voy a meter se inquieta, se toca los senos mientras me mira, a medida que me acerco se agita, me pide que se lo meta, lo hago. Mientras  entra, ella se estremece más, gime cada vez más fuerte, me pide que se lo meta fuerte, ella esta fogosa y muy mojada.

Solo se escuchaba el sonido de su respiración en mis oídos, su gemir, el golpeteo de su pelvis contra la mía, el chapoteo de sus vagina mojada.

La acuesto y la tomo del cuello con fuerza, ella, toma mi mano y me dice que no pare, se lo meto duro y ella gemía y sus ojos de excitación se torcían, me encantaba ver como se perdía en su lujuria.

Sentada sobre mi cuerpo mojado del suyo. La nalgueo, me dice; _ dame más, continúo con mi mano en su senos y la otra nalgueándola, ella gemía, _ sigue más, más… lanza un fuerte gemido y siento como sus músculos se contraen, como me halan el pene dentro de sí.

Me dice de manera vehemente; _ dame más. Comienza a venirse, la tomo del cuello y la levanto un poco mientras termina, gime con tal potencia que estoy seguro que la escucharon. Se movía, temblaban sus piernas, su respiración no paraba y yo tampoco paraba de moverme,  _ me voy a venir, le digo, _hazlo con el dentro me encanta sentirlo caliente, yo la abrazo, tomo su cabello, le meto mi pene duro mas rápido, me vengo tanto que mi pene sale empapado de semen.

Cuando miro el condón, me dice; _quítalo yo te limpio y me lo empieza a chupar, yo ya tembloroso, sentía como que me robaba el alma pero, ya me había entregado totalmente a ella.
Luego al día siguiente despertamos, tomamos el bus de vuelta a casa.

Para mí fue una experiencia única y placentera, aunque un poco en el lugar inapropiado, no me arrepiento y amo a esa ninfómana que permanece siempre en mis recuerdos.

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